Abuelita mariense cumplió 115 años de vida

Doña De la Cruz Alejandrina Grance ayer cumplió 115 años de vida en la compañía Kurupayty, distrito de Santa María Misiones. Los vecinos prepararon una fiesta sorpresa para la mujer quisas más longeva del Paraguay.

Según destaca el periodista Rafael Montiel corresponsal del diario Abc Color, el encargado de la organización de la fiesta fue Diego González, quien se encargó de invitar a través de grupos de WhatsApp. Así se unieron varias personas de España, Argentina y de Asunción para colaborar. El festejo tuvo lugar en el mangal de don Basilio Mancuello y Andresa Fretes, quienes le cuidan a la agasajada.

De la Cruz Alejandrina Grance cuenta que nació el 3 de mayo de 1.903, en Bella Vista, Itapúa, aunque no existe documentación al respecto. Fue cocinera de la Guerra del Chaco y también enfermera porque además de preparar la comida para la tropa se dedicaba a curar a los enfermos, según relató Diego González.

La abuelita se vistió como una quinceañera, fue coronada como una reina. Su vestido, color rosa, lo confeccionó la modista Eusebia Montenegro, “porque ella volvió a cumplir sus 15 años, por encima de los 100”, dijo Eusebia.

Una silla de rueda le regaló María Espínola. Las instalaciones de agua potable y el baño estuvo a cargo del intendente de Santa María, Ramón Sanabria (ANR).

Cuántos recuerdos aún en la memoria de doña Alejandrina de la Cruz, a pesar de sus años. Sin embargo, algo que rescatar en ella, es su alegría y capacidad de sonreír y compartir al celebrar sus 115 años. Toda una vida cargada de historia de anécdotas y también dificultades como su experiencia en la Guerra del Chaco (1932-1935).

Precisamente al regresar de la contienda, según cuentan los vecinos de la compañía Kurupayty, se casó con Gaspar Duré y se quedó en el lugar, una colonia situada en el distrito de Santa María detrás de los cerros de la localidad.

La agasajada es muy equilibrada en su dieta. No come carne vacuna, solamente gallina casera y pollo. Desayuna sustancia (una mezcla de huevo batido, leche y canela), almuerza pollo y cena leche. “La leche no tiene que faltarle, es su alimento preferido”, dijo Andresa Fretes, una verdadera filántropa que cuida a la centenaria abuela.

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