Papo le torturó con fusil porque no pudo vender ganado, dice peón

El video de un hombre encañonando con un fusil de asalto a otro mientras le da patadas y dispara a su lado fue grabado el 22 de junio del 2018 en la zona de Iturbe. Lo protagonizan, según denuncia, Gregorio Papo Morales y el peón y encargado de la estancia de su madre, Antonio Talavera. Este último, víctima de la rabia del ex convicto, comentó lo que ocurrió.

En contacto con Telefuturo recordó que él trabajaba como peón en la estancia de Vilma Lucila Macchi, madre de Papo, y que el problema empezó cuando el ex convicto quiso vender 30 cabezas de ganado sin reportarle a su madre.

“Seiscientos seis animales tenía (Vilma Macchi); no quería que nadie los venda, y si aparecían sus hijos queriendo venderlos, que yo le comunique; me advirtió que me iba a crear problema si alguno de los hijos vendía sin la autorización de ella, y que iba a ser por robo de ganado”, recordó el peón.

Primero, Papo vendió siete animales sin informar a su madre. “Quería vender a escondidas los animales y quería que yo guarde el secreto. Pero en el día del conteo qué iba a hacer yo, se iba a descubrir nomás luego”, relató Antonio, quien decidió informar a la dueña del establecimiento ganadero.

“Ahí le avisé a la señora que Papo quería vender 30 vacas, y le dije que no sabía más qué hacer, porque él también era mi patrón; le junté los animales y usted sabrá qué hacer, le dije. Su madre luego le llamó y le truncó la venta y por eso se molestó”, agregó.

LA CITA. El 22 de junio del año pasado, Papo citó al peón al costado del río Tebicuary. La víctima recordó que le pidió que le llevara una llave para sacar una rueda de llanta de una camioneta, pero apenas se bajó de su motocicleta ya fue encañonado. “Apenas bajé, di una vuelta y ya escuché que descerrajó el fusil y me apuntó e inmediatamente disparó”, contó Antonio Talavera.

Morales disparó constantemente a los costados, hasta que uno le hirió al peón. “Uno de esos disparos me hirió de refilón en la frente, toqué mi frente y le pregunté qué era lo que quería y ahí retrocedió y me advirtió que no lo enfrente. En ese momento pensé que ya no me iba a matar, y le dejé de balde y empecé a caminar. Ahí muchísimo empezó a disparar, pero ya no me quedé”, contó el peón. Un familiar dijo que los policías en Borja no quisieron aceptarle la denuncia, atendiendo a la peligrosidad de Papo y le recomendaron desaparecer. Hoy está trabajando en otro lado; dónde, no quiere contar.

Morales fue condenado por adulteración de cheques de instituciones públicas por unos G. 700 millones.

Fuente: Ultima Hora

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