Marito da luz verde para impulsar el plan de flexibilizar la cuarentena

Los encuentros deportivos serán a puertas cerradas y sin público. Las actividades presenciales en las escuelas no se retomarán antes del 1 de setiembre. Habrá estricto control en las empresas.
El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, y su equipo presentaron ayer al presidente Mario Abdo Benítez un plan para ir flexibilizando la cuarentena en los próximos días. Las actividades académicas (clases presenciales en escuelas y colegios) no retornarán antes del 1 de setiembre.

En principio, la cuarentena total irá hasta el domingo 26. Antes harán una evaluación para determinar si prolongan hasta mayo las restricciones.

Mazzoleni destacó ayer, en Palacio de Gobierno, que están logrando aplanar la curva (con base en el número de personas contagiadas). Sostuvo que hay que capitalizar y conservar la medida con base en la higiene, el uso de mascarillas y mantener la distancia prudencial.

El Poder Ejecutivo está ajustando el protocolo sanitario para flexibilizar la cuarentena observando experiencias en otros países. En el equipo que trabaja sobre el punto están Adriana Amarilla, en la Dirección de Promoción de la Salud, y Horacio Caniza.

Este equipo se reunió ayer con el presidente de la República y le explicó que se está ultimando el plan de flexibilización que tendría etapas y que se dará con base en un cronograma. Se implementará de manera gradual para el entorno laboral minimizando los riesgos e impacto para evitar la propagación del coronavirus, remarcando que se tomarán las medidas de prevención.

Mazzoleni insistió en que aún no se tiene fecha estipulada del inicio de las restricciones más relajadas.

EMPRESAS. La ministra de Industria y Comercio, Liz Cramer, participó de la reunión y precisó que están apoyando la propuesta del plan con el rigor técnico pertinente del Ministerio de Salud.

“Se está perfeccionando la hoja de ruta con base en los delineamientos de salud”, indicó.

CAMBIO GRADUAL. Mazzoleni remarcó que el plan tendrá etapas. “El momento de la implementación se definirá con base en criterios sanitarios; la idea es la flexibilización con el menor impacto posible”, aseveró al tiempo de acotar que estas medidas no serán sostenibles en el tiempo.

Adelantó que hay que estar preparados para dar un paso adelante para frenar o retroceder (en caso de que la situación se torne crítica).

Aún no está definido cuándo se haría el inicio de las flexibilizaciones.

Actualmente hay sectores que están exceptuados como la cadena agropecuaria, obras públicas y los delivery que se constituyeron en un gran “aliado de la cuarentena”, porque ayudaron a evitar las aglomeraciones en los centros comerciales.

Los funcionarios que son adultos mayores o personas con discapacidad estarán dentro del colectivo social que seguirá con las limitaciones para circular o que deberá tomar las medidas de prevención extremas porque se encuentran en la franja de riesgo.

El ministro de Salud conversó con su par de Educación, Eduardo Petta, sobre el reinicio de las actividades presenciales en las escuelas y los colegios. Se resolvió que esto no se concretará antes del 1 de setiembre.

Tomarán todas las medidas de precaución para evitar así las enfermedades estacionales como la influenza. La idea es evitar que haya un colapso sanitario ante los problemas respiratorios que se pudieran presentar principalmente entre junio y julio.

FÚTBOL. Con relación a las actividades deportivas, encuentros de fútbol y otros se está evaluando retomar a mediano plazo, pero se hará a puertas cerradas y sin público.

Se evitará la presencia de personas en los centros comerciales. Discotecas y otros lugares de encuentro tardarán en retomar las actividades.

Hay una fuerte presión que recibe el Gobierno para iniciar la flexibilización. Los expertos económicos del Gobierno adelantaron que la cuarentena total solamente se podrá aguantar hasta la primera semana de mayo. En caso de que se tenga que prolongar se debe reorientar todo el proceso y reiniciar la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento para sostener el pago del salario público de los estatales, la ayuda a los sectores vulnerables y el desempleo que está aumentando considerablemente.