¿Cómo informar o hablar sobre casos de suicidio?

Los casos de suicidios no deben presentarse ante la sociedad como algo sensacionalista, como una opción de solucionar los problemas. Si sabes de personas depresivas, dígale que existen muchos medios para salir de esos aprietos, no le des opciones para terminar con su vida, pues es la peor decisión. El mal uso de la tecnología a la hora de informar o simplemente un mal comentario sobre el caso, puede llegar a estimular a potenciales suicidas. Seamos conscientes!!!

Según la Organización Mundial de la Salud, los manuales de estilo recomiendan la cautela al informar sobre suicidios por cuanto una información sensacionalista o sin cuidado puede llegar a estimular a potenciales suicidas. Habría que agregar la posibilidad de que la información sea irrespetuosa u ofensiva para los parientes de la víctima y para la víctima misma.

Hay dos consideraciones que permiten una visión más de fondo sobre esta clase de informaciones:

a. El sentido de responsabilidad, o sea el deber de responder por cada acción profesional que, en el caso, tiene que ver con los efectos que producen las informaciones. El periodista debe prever las consecuencias de sus informaciones y ha de estar dispuesto a responder por ellas. Esta es, pues una clave: informe de modo que pueda responder por su información.

b. La conciencia del poder de la información. El poder del periodista tiene una dimensión poco visible. Su información influye en el interior de las personas: consuela, da esperanza, estimula, empodera. O por el contrario: amarga, crea desesperanza, desalienta o acompleja. Lo uno o lo otro dependen del periodista, de su intencionalidad al informar y del sabio uso de los recursos técnicos. Esta es otra clave: informe para servir, para ayudar a los afectados por el suicidio de alguien.

Documentación
Según Madelyn Gould, profesora de siquiatría de la Universidad de Columbia unos 50 estudios realizados al final del siglo pasado han encontrado la existencia de un contagio de suicidio, que parte de la forma en que los medios de comunicación describen el hecho.

Las investigaciones también han determinado que la romantización inadvertida del suicidio o la idealización de quienes se cobran sus propias vidas al presentar el suicidio como un acto heroico o romántico alienta a otros a identificarse con las víctimas.

La divulgación del método de suicidio en los informes de prensa alientan a individuos vulnerables a adoptarlo para quitarse la vida. El peligro es todavía mayor si se proporciona una detallada descripción del procedimiento.

La presentación de un suicidio como un acto inexplicable de personas aparentemente sanas o de grandes logros, es potencialmente un aliento para la identificación de otros con la víctima.

“Los medios de prensa buscan siempre explicaciones simples como la raíz de un suicidio” dijo Herbert Hendin, director médico de la Fundación para la Prevención del Suicidio. En realidad la causa que lleva a una persona al suicidio es invariablemente más complicada que un reciente hecho doloroso como la ruptura de una relación o la pérdida del empleo”.

El informe dice que incluso el lenguaje que se emplea en una crónica sobre suicidio debe ser cuidadoso. Por ejemplo: es mejor decir que hay un incremento en las tasas de suicidios a calificar el aumento como una epidemia. Cuando sea posible es mejor evitar referirse al suicidio en el titular de la noticia, a menos que el suicidio haya ocurrido en un lugar público, la causa de la muerte debería aparecer en el cuerpo de la información. Es mejor decir: muerte por suicidio, o intento no mortal, a términos como se quitó exitosamente la vida, intento fallido, o fracaso.

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