Familias de Ayolas, con apoyo de la EBY, acceden por primera vez al servicio de energía eléctrica

Más de 25 familias del paraje denominado Ñandú Potrero, perteneciente al distrito de Ayolas, en el departamento de Misiones, acceden por primera vez al servicio de energía eléctrica.

La colonia, poblada hace más de 50 años, obtiene el servicio a través de la extensión de la línea de energía eléctrica con fondos proveídos por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), a solicitud de la Gobernación de Misiones, además de las municipalidades de Ayolas y Yabebyry, respectivamente y el apoyo de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).

Los pobladores, dedicados mayormente a la ganadería en pequeña escala y rubros agrícolas de subsistencia, colaboraron de cerca con los trabajos, realizando la limpieza de la franja para permitir la instalación de las columnas y las líneas.

Ñandú Potrero se encuentra a unos 30 kilómetros del casco urbano de Ayolas y a 5 kilómetros de Yabebyry, y sus habitantes, además del acceso al servicio de energía eléctrica, en breve tiempo, también contarán con caminos accesibles a través de otro frente de trabajo que lleva adelante la Gobernación de Misiones.

“Opáy sapy´a ohóvo Ñandu Potrero (Al fin se está despertando Ñandú Potrero)”, comentó Justina Romero viuda de Flores, una de las pobladoras de la colonia. A 32 años de vivir en el lugar, señaló que es una de las habitantes que menos tiempo lleva en la zona.

“Tengo ya hijos profesionales, quienes, al igual que los hijos de otros vecinos, debían recorrer diariamente más de 5 kilómetros a pie, por la falta de caminos para llegar a las instituciones educativas”.

Incluso, algunas familias, por las escasas posibilidades de seguir estudiando, optaron por abandonar la zona, en busca de mejores horizontes.

“Luego de muchos años de lucha, yo quiero agradecer a las autoridades, recuerdo que, por medio del gobernador de Misiones, Carlos Arrechea, nos reunimos con el director de Yacyretá, Nicanor Duarte frutos, y me dijo “Che sy, eguerekóta la energía eléctrica”, y hoy ya es una realidad”, comentó.

Justina hace varios años padece una enfermedad y para mantener en frío su medicamento, debía recorrer diariamente más de 5 kilómetros para comprar hielo, incluso, en periodo de verano, dos veces al día, ante la ausencia del servicio eléctrico.