Estuvo preso “de balde” un mes y medio

Un hombre estuvo preso ilegítimamente un mes y medio en Tacumbú, a pesar de que no existía ninguna orden judicial vigente que dispusiera su encierro. Tenía medidas alternativas a la prisión y fue arrestado y trasladado irregularmente a la cárcel por la Policía. El error se inició en la Fiscalía porque se olvidaron de registrar el cese de una rebeldía de hace diez años atrás y siguió en las filas policiales, porque no sabían que ya se había levantado el arresto. Ambas instituciones se pasan la pelota.

Ramón Ariel Ávalos Ortigoza (36) quedó detenido irregularmente el 9 de agosto pasado en una comisaría de Villeta por disposición de la fiscal Mirta Rivas de esta ciudad. Fue por una rebeldía que había sido dictada hace más de una década, el 01 de diciembre de 2008 mediante la resolución N° 924/08 del juzgado de San Lorenzo y por una pelea callejera. La rebeldía cesó el 27 de febrero de 2018 pero en el Ministerio Público y en la Policía se olvidaron de levantar la orden de detención.

Al día siguiente, a las 10:30 horas, fue remitido a Tacumbú donde lo recibió el director Jorge Fernández sin ninguna disposición judicial vigente que ordenase que debía permanecer en la cárcel y sin que previamente fuera puesto a disposición de un juez. La reclusión arbitraria se fundamentó por negligencia en una resolución ya caduca de prisión preventiva por un caso de apropiación dictada por el juez de Augusto Saldívar, Leonardo Ledesma Samudio, del 28 de febrero de 2018.

El jefe del Departamento de Judiciales de la Policía Nacional, comisario Rubén López. dijo que solo accedió a esta disposición judicial. Pero la base de datos de la Policía no está actualizada e ignoraron la resolución N° 1155 del 7 de junio de 2018, con la que el mismo juez Leonardo Ledesma le concedió al hombre medidas alternativas a la prisión y salió de Tacumbú.

El comisario López contó que asumió el cargo el 6 de septiembre pasado, luego de que Ramón Ávalos hubiera sido enviado al penal. No obstante, indicó a ABC Color que el personal obró conforme a las documentaciones que tenían a la vista y que indicaban que el hombre debía guardar prisión preventiva. Dijo desconocer la resolución que cambió la medida cautelar.

El 29 de agosto, tres semanas después de estar preso, el fiscal Enrique Gómez -interinando la unidad penal de su colega que ordenó por error la captura del hombre y que investiga el caso de apropiación- reconoció la confusión y mediante el oficio N° 555/19 remitido a la Comandancia de Policía informó sobre el levantamiento de la orden de detención. Sin embargo, esto no fue suficiente para liberar a Ramón Ávalos.

El director de Tacumbú admitió que hubo una falla, pero sostuvo que el error se cometió en el Departamento de Judiciales de la Policía. Ávalos Ortigoza fue liberado recién el lunes pasado, tras permanecer ilegítimamente encarcelado por casi un mes y medio.

“La Policía le agarró, en el sistema informático no borraron su orden de captura. Cuando nosotros nos percatamos, movimos los papeles, verificamos y procedimos”, dijo Jorge Fernández a ABC Color. Sostuvo que la defensora pública de J. A. Saldívar que representa al hombre, Lucila Corvalán, se comunicó con él y le puso al tanto de las irregularidades. A partir de allí empezaron las gestiones para liberarlo. No obstante, tardaron casi dos meses en solucionar el error.

En la cárcel se sabía que la prisión se levantó
“Fue un error de Judiciales, ahí hay que pedir explicaciones”, remarcó el director del penal. Pero a pesar de responsabilizar a la Policía, también hay indicios de negligencia en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.

Es que el hombre ya estuvo en Tacumbú. El 8 de junio de 2018 el entonces director de la cárcel, Arnildo Caballero, fue sido notificado mediante el oficio N° 1964/18 por el Juzgado de J. A. Saldívar sobre el cambio de la medida de prisión preventiva por alternativas. Y en esa fecha Ávalos salió inmediatamente de la cárcel.

Es decir, en Tacumbú se tenía conocimiento de que la prisión ya no estaba vigente, pero de igual forma Jorge Fernández admitió a Ávalos como interno, fundamentando la reclusión en una disposición judicial que en sus registros ya figuraba que se había levantado.

Casos similares

El director del penal reveló que existen muchos casos similares y reconoció que, en realidad, la liberación de Ramón Ariel Ávalos fue bastante diligente comparada con otros casos. “Fue rápido. Hay muchos que inclusive tardan más, pero (siempre es) por un tema de papeleo. Estamos tratando de informatizar esto y trabajar en coordinación con Judiciales (de la Policía) para que los datos salten enseguida”, remarcó.

Antecedentes

Ramón Ariel Ávalos Ortigoza enfrenta dos causas y estuvo cuatro meses en Tacumbú. La primera es por una lesión grave en una pelea entre jóvenes en la vía pública en 2008, en San Lorenzo, cuando tenía unos 25 años. Fue detenido luego de 10 años, en febrero de 2018, y el Juzgado primero le dio prisión preventiva y en septiembre de ese año la medida se cambió por arresto domiciliario, de acuerdo a las resoluciones N° 342/18 y N° 1195/18.

La investigación siguió su curso y el 3 de septiembre del año pasado fue beneficiado con la suspensión condicional del procedimiento, dispuesta por la jueza de San Lorenzo María Cañete mediante la resolución N° 1814. Por esta causa ya no tiene medidas cautelares y si cumple todas las reglas de conducta terminará por extinguirse. Para su desgracia, nunca se eliminó el registro de su estado de rebeldía en este expediente, lo que originó su detención arbitraria.

En tanto que el segundo caso es por apropiación en la ciudad de Villeta y por el que actualmente tiene medidas alternativas a la prisión. Inicialmente en este expediente tenía prisión preventiva, lo que provocó que permaneciera de forma ilegal un mes y medio en la cárcel hasta que se pudo aclarar su estado procesal./AbcColor