Cada paciente con dengue le cuesta al Estado unos 200 dólares por día

Las afecciones transmitidas por el Aedes aegypti, en particular el dengue, no solo afectan al cuerpo humano. También tienen un impacto económico y de otro tipo dentro del sistema de Salud Pública. Según las estimaciones que realizó la doctora Laura Flores, docente investigadora y consultora, el costo para el Estado sería de 200 dólares al día.

El monto se deduce por los gastos directos de laboratorios que deben hacerse. Esto incluye pruebas, perfiles hepáticos, insumos y todo lo que se utiliza para la hidratación del paciente y el cálculo que se hace sobre los honorarios de los médicos que realizan la atención, describió Flores.

Aclaró que esta cifra no incluye el gasto que representa la cama en sí. Tampoco se incluye el costo indirecto que representa la pérdida de días de trabajo a causa del reposo.

El cálculo sobre este punto puede hacerse con base en el jornal diario (G. 84.340). Un paciente sin signos de alarma tiene entre cinco a siete días de reposo.

El dengue grave demanda entre 10 a 14 días de reposo. En esta variable de la enfermedad también entra el estimativo por días en terapia. Según señaló, el monto en general en este sector ronda los USD 1.000 al día.

El cálculo actual lo hizo con base en los costos de los insumos.

En el caso de la preparación de las instituciones para la temporada del Aedes, también se da una erogación importante.

El responsable de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera, detalló que el Senepa destina alrededor de 20 millones de dólares solo en todo lo que implica estar a punto para la época en la que el Aedes golpea con fuerza. Esta cifra se multiplica por cinco cuando se presenta una epidemia.

IMPACTO

El problema no se queda solo en lo económico. El inicio de la epidemia ya trae consigo el colapso de los servicios de salud en hospitales públicos y en los sanatorios privados también reportan gran carga de pacientes afectados con el virus.

A más del nerviosismo y la impaciencia de los pacientes, el problema se traslada a la sobrecarga que experimenta el personal de salud encargado de la atención.

“Este es un problema que afecta a todo y todos. El personal de salud está trabajando tres veces más de lo habitual, con la misma cantidad de personal y la misma cantidad de insumos que tenía normalmente”.

A este panorama le sumó la sensación que se genera en el ambiente. Particularmente el estrés y el temor a causa del aumento imparable de los casos, sobre todo en las zonas urbanizadas.

Durante las semanas fuertes de la enfermedad se utilizan muchos recursos financieros. Flores opinó que esos fondos podrían haberse utilizado en la prevención.

“Debería trabajarse muchísimo más en prevención. Pero evidentemente lo que se ha hecho hasta ahora no ha funcionado muy bien en ninguno de los gobiernos ni en ninguna de las administraciones, por eso sigue pasando lo mismo y aún hay brotes”.

Las campañas de prevención tienen varias aristas y deben enfocarse ya desde las escuelas, recomendó la consultora. El análisis de las fumigaciones y los productos utilizados es otro aspecto que debe tenerse en cuenta. En la problemática en la cual no solo está el Gobierno sino otros actores de la sociedad./UltimaHora