Caacupé: Fieles copan la Basílica a días del inicio del novenario

PERSISTENCIA. Pese a las recomendaciones, hubo presencia de adultos mayores y niños en la Villa. CONTROL. Se evitó que los grupos etarios vulnerables ingresen hasta la explanada.

Como muchos peregrinos, Liz Duarte llegó hasta Caacupé para pagar una promesa. Aguardando la llegada de su primera hija, Liz fue a pedirle a la Virgen para que todo salga bien en los meses que restan y el parto.

Llegó con Richard Sosa, el padre de la futura niña. Ambos traían consigo una imagen de la Virgen que fue bendecida por sacerdotes.

Richard y Liz no solo están pasando por los meses antes de la llegada del bebé. También pasaron por la experiencia de padecer Covid-19. Por tal motivo están de acuerdo en las restricciones.

“Depende mucho de cada uno. Por eso es importante que la gente comprenda la situación”, dice la futura madre.

La responsabilidad de cada uno es algo que aún está pendiente en muchas personas, tal como lo atestiguan Elen Benegas y Josefina Ortega, servidoras en la Basílica.

“Muchos quieren entrar a toda costa, el uso del tapabocas y el lavado de manos es algo que les repetimos siempre”, dice Elen, quien junto a su compañera se encarga de cubrir una de las entradas en una de las iglesias del Santuario.

Coincidieron también en que muchas personas pasan por alto la recomendación de no llevar niños pequeños a Caacupé.

A ambas les preocupa que de repente la falta de comprensión de la gente pueda poner en riesgo su salud y por ende de sus familias.

A menos de una semana del inicio del novenario de la Virgen de Caacupé, el 28 de noviembre, dentro de la Basílica Menor y antes de llegar a ella se realizaron estrictos controles para evitar la presencia de los grupos vulnerables.

En la calle lateral al templo sí se vio una cantidad importante de personas. Entre los peregrinantes llegaron también personas de la tercera edad y niños muy pequeños en brazos de sus madres.

Pareciera ser que todos quieren adelantar el pago de la promesa, por encima de la pandemia que empieza a cobrar de nuevo impulso en el país.

En tanto, durante la homilía de la misa central, el monseñor Ricardo Valenzuela abogó por desterrar egoísmos y divisiones en el país, informó el corresponsal Darío Bareiro.

“Cristo quiere reinar en cada familia y poner su reinado de amor y de paz, desterrando toda pelea, divisiones y egoísmo”, mencionó el obispo de Caacupé, monseñor Valenzuela.

Estoy de acuerdo que se permita solo el acceso limitado, cuidando a los niños y adultos mayores. Todos deben cumplir. Luz Morel

Vemos que muchas personas quieren entrar a toda costa, a pesar de las prohibiciones. Nos ponen en riesgo a nosotros. Elen Benegas.///UH